La Onomatopeya.

Cuando los fonemas de una palabra describen o sugieren acústicamente
el objeto o la acción que significan, nos encontramos ante una onomatopeya. A diferencia del cine sonora la historieta se ha visto obligada a incorporar los sonidos como elementos escriturales, como onomatopeyas, sustantivos y verbos fonosimbólicos, y a través de estos crear una riqueza sonográfica en realidad inaudible, pero virtualmente expresiva y comunicacional. Las onomatopeyas aparecieron tempranamente en los cómics en los Estados Unidos y Europa. Es notable que el uso de las onomatopeyas ha representado gran influencia para el lenguaje coloquial, un ejemplo sería el componente verbal, el RUUUUM..., que acompaña al coche en su desplazamiento o el chu chu del que identifica a una locomotora, por sus características, subraya el sentido de "ruido", su carácter de onomatopeya.

Esta serie de recursos no son otra cosa que elementos de ese conjunto de unidades expresivas dentro de las cuales se escogen aquellas más expresivas en cada momento; dando origen a influyentes expresiones fonosimbólicas universales que inspiraron a los pintores de la corriente de pop-art de los años 60's.